Los conocimientos y la cultura no pueden quedarse reducidos a los elementos que se abordan en las distintas materias escolares, sino que hay que relacionarlos y completarlos con la oferta cultural y de información que se difunde por canales externos al sistema educativo.

Para ello, y en relación a la cultura emprendedora, vemos necesario acercar al alumnado el mundo empresarial, desmitificando este entorno, eliminando los prejuicios e incluyendo dentro de sus posibilidades futuras,  la participación en su entorno con un proyecto emprendedor.

Así mismo, las acciones que se lleven a cabo con este propósito han de plantear el fomento de la iniciativa emprendedora de manera transversal a lo largo del currículo, implicando a todos los agentes de la comunidad educativa, especialmente al profesorado implicado.